Seis días metida en mi cuarto y una probable Gripe A, dan para retomar las viejas costumbres. Sobre todo porque al final he caido en el consabido descontrol horario de "me acuesto a las 6 de la mañana, me levanto a las 3 de la tarde" y claro, en algo hay que ocupar las noches...
Bueno, se supone que este Blog era para acompañar el reto de terminar la carrera, y como no escribo desde el curso pasado... ¿ que habrá pasado? chan, cháaaaan......
Pues no. No terminé. Pero
aprobé todas a las que me presenté.... Y me dejé una.
El curso pasado me dormí un poco en los laureles (¿un poco?) y finalmente me quedaron 5 para septiembre!!
Hubo un momento crítico, en el que estuve cuarenta horas sin salir de mi cuarto de estudio. Esa noche me dí cuenta de que no podía acostarme. Tenía que hacer resúmenes de 5 libros que aún no me había leido, y estudiar tres temarios. Durante esa temporada, también tenía que terminar/empezar mi trabajo de Arqueología Experimental, lo que me provocó un par de pequeñas insolaciones. Por supuesto, este verano tampoco tuve vacaciones. No me daba tiempo a todo,por vaga, perra,zorra, y decidí abandonar una, por su monstruoso temario.
La verdad, no pensé que aprobaría las 4 a las que me presenté, más cuando el exámen de una fue pregunta única "¿Qué opinas del sXVI?", en otra confundí Lenin con Stalin. Los 4 exámenes se me juntaron con la entrega de dos artículos, el de la JIA de la UCM y el de las Jornadas de la UAM. Además el último día tuve un exámen a las 9 de la mañana y otro a las 6 de la tarde.
Aquel día creo que intenté estudiar en todos los sitios posibles entre mi facultad y la de magisterio.
¿Buena noticia? Por fin saqué una matrícula de Honor!! y gracias a ello la matrícula de la que me queda me ha salido baratita, a pesar de estar en tercera matrícula ( yo soy asín)
El verano me trajo también un reencuentro inesperado y un sms con "cuando quieras te invito a una copa y me cuentas". Tras un período de crisis inicial, me descubrí a mí misma siendo lo bastante fuerte como para pasar de todo y no volver a cometer errores pasados. Aunque eso no quiere decir que a veces no sienta la tentación, parece que he aprendido la lección.
Por el momento estoy en una fase muy apática. No me interesa nadie, y no creo que haya ningún hombre que amorosamente valga la pena. Algunos pensarán que es un estado muy triste, pero no es algo que yo haya buscado. He dado oportunidades y no he recibido nada bueno, ni que me de motivos para pensar en el amor de forma positiva. Y tampoco creo que haya casi nadie que quiera implicarse lo suficiente como para cambiar mi forma de pensar, incluso eso lo veo también en amistades. De manera que esta es la forma más sana y tranquila en la que puedo estar. :)
Por otro lado me apoyo mucho en algunas personas, y les estoy muy agradecida por estar siempre ahí. Ellos son los que hacen que lleve por bandera la importancia de la amistad de verdad, la que se implica, la que te busca para hablar y que te escucha cuando lo necesitas y con la que te diviertes y te sientes tú, que en estos momentos para mí es mucho más importante que andar como loca buscando a alguien con quien tener una relación amorosa.
Este nuevo curso está resultando de nuevo muy agobiante. Mucho trabajo en la facultad, artículos que colean y varios futuribles junto con mil cosas que me comprometí a terminar y aún no lo he hecho, uufff... Además me apunté a clases de Alemán, y aunque me encanta ya se está complicando demasiado. Por fín se publicó "mi" primer artículo en una revista del Instituto Arqueológico Alemán. Bieeeen!!
El mundo coral lo dejo para otro día, porque ahora mismo estoy bastante quemada con él y no me apetece ponerme nerviosa antes de dormir.
Ah! Me tocaron dos entradas para ver a Amaia Montero, Siete Horas dio un nuevo concierto y el dedo central de la Gallardonada se quedó arriba mientras los demás se cerraron lentamente.... No me da ninguna pena. Ya se paga por todo en Madrid, como para pagar también unas Olimpiadas!

